Historia de la máquina de coser

¡Hola! Hoy quiero contarte la Historia de la maquina de coser. ¿Te imaginas cómo era la confección de prendas antes de que existiera la máquina de coser? ¡Todo se cosía a mano!

Ahora recuerdo a mi abuela cuando zurcía mis faldas del colegio porque yo no paraba de jugar y terminaba siempre con algún roto no deseado. ¡Qué habilidad y paciencia tenía! Aunque, en mi experiencia, ahora que conozco el valor y lo mucho que me llena coser, sé que lo hacía con amor.  El otro día arreglando el taller, me quedé contemplando por un momento la máquina de coser antigua que decora una de las estanterías de telas y pensé… qué historias podría contarme si pudiera hablar.

Por esto, he querido contarte y escribir sobre la historia de la máquina de coser.

Origen

Se dice que no fue hasta 1846 que Elias Howe, inventor originario de Massachusetts, Nueva York, patentó la primera máquina de coser, y con ella se inició la producción de prendas a mayor escala de lo que hasta entonces había sido posible. Seguro te cuestionarás y dirás pero ¡seguro que antes ya existían las máquinas de coser! Dado que en 1760 comenzó la revolución industrial.

Si bien ya se habían desarrollado una variedad máquinas, estas estaban enfocadas sobretodo en la producción de textiles y en facilitar aplicaciones textiles, como la aguja doble punta patentada por Charles T. Wiesenthal en 1755 que eliminaba la necesidad de girar la aguja para que el hilo no se liara después de varias puntadas hechas a mano.  En el camino, inventores como Krems, Thimonnier, Saint-Etienne Hunt y otros, crearon versiones que a la final no llegaron a tener tanto éxito ni relevancia en el tiempo.

Elias Howe con la primera máquina de coser automática.

Así que ya sabemos a quién le debemos este gran tesoro que ahora usamos y que tenemos en versión doméstica en nuestros hogares. Porque si te gustan las máquinas de coser y estas leyendo esto seguro que tienes una o piensas tenerla.

1ª maquina de coser doméstica

Cuando hablamos de máquinas de coser domésticas, seguramente SINGER es el primer nombre que se te viene a la mente y ahora te diré por qué: Isaac Merrit Singer, fue quien introdujo en 1851 la primera máquina de coser doméstica basándose en el concepto de la máquina de coser de Howe.

A través de la década de 1850 a 1860 se iniciaron un mogollón de demandas y juicios por quien se quedaba con el control y autoría de este gran invento. Obviamente Howe presentó una demanda contra Singer por “violación de patentes” y ganó. Luego se hicieron de a buenas y en 1856 se creó un grupo que constaba de varias marcas como: Howe, Singer, Grover-Baker y Wheerler Wilson. Este grupo era el único que podía fabricar estas máquinas, los demás fabricantes que se iban sumando tenían que obtener licencias y pagar 13,38 € por máquina.

Cuando la patente expiró en 1877, Singer desarrolló la primera máquina de coser continua y fundó la Singer Sewing Machine Company convirtiéndose en uno de los mayores fabricantes en el mundo. Este gran desarrollo permitió también el crecimiento considerable de la industria de la indumentaria y el calzado. Se crearon máquinas cada vez más especializadas para diferentes tareas de confección como: ojaladoras, recubridoras, remalladoras, bordadoras… en fin un mundo para deleite de unos y tortura de otros.

Partes de la Máquina de Coser

Si te gustaría podemos hablar en otro post sobre los tipos de hilos que podemos utilizar en nuestra máquina de coser dependiendo del tipo de tela y del producto que queramos confeccionar. Que por cierto, te voy a dejar el link para que puedas ver los hilos 100% orgánicos que tenemos. En lo personal me gustan mucho porque nunca se rompen y me permiten obtener una costura perfecta.

Si quieres saber más sobre la historia de la máquina de coser escribe en los comentarios para poder contarte más en un siguiente post.

¡Gracias por ser parte de Historias Hiladas!

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